Cómo juega cada distrito en la interna del peronismo bonaerense
El peronismo bonaerense atraviesa por estas horas uno de sus momentos más complejos. La rivalidad interna en el PJ entre unos y otros no cede. Y, al parecer, ninguno está dispuesto a deponer las armas en una batalla que podría afectar la continuidad de la unidad de los diferentes sectores que integran la coalición justicialista.
La fecha está designada: 15 de marzo. A menos de 50 días para los comicios internos, las diferencias aumentan. Y a diario nace un nuevo conflicto a resolver o a fomentar, según lo marquen desde arriba en pos de un objetivo claro: quedarse con el poder central del peronismo provincial.
Como es sabido, en la actualidad, hay dos bandos marcados: La Cámpora, junto a aliados, y el Movimiento Derecho al Futuro, que se referencia de manera directa en la figura del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Con este marco de fondo, los intendentes y referentes distritales juegan sus cartas en favor no solo de lo que puedan sumar para lo que podría ser la contienda provincial sino también para lo que, en concreto, será la disputa municipal en caso de no poder llegar a un acuerdo macro que deje a todos contentos.
Tribus alineadas
El peronismo concentra gran parte de su fuerza en el conurbano bonaerense, donde gobierna 20 de los 24 distritos que lo conforman. Solo San isidro, Vicente López, Tres de Febrero y San Miguel no están bajo mando de algunas de alguna corriente del justicialismo.
Lo cierto es que, de cara a los comicios de marzo, los diferentes sectores ya comenzaron a moverse en territorio. De esos 20 distritos del conurbano donde el peronismo es gobierno, el kicillofismo manda en Avellaneda, San Martín, Ituzaingó, Morón, Almirante Brown, Berazategui, Florencio Varela y La Matanza.
Desde el MDF, los intendentes ya mandaron: quieren dar la pelea. Entienden que para que Kicillof sea el principal representante de la oposición nacional en las elecciones de 2027 debe contar con la conducción del peronismo provincial. El armado de listas locales ya está en marcha.
La Cámpora tiene el control de Quilmes, Lanús y Hurlingham y suma aliados del kirchnerismo desde Lomas de Zamora, Merlo y José C. Paz. Según expresan, no tienen intención de dar la pelea. Pero tampoco cederán en favor de alguien del riñón del gobernador. Buscan una salida por el medio, con acuerdo de unidad.
Por su parte, el Movimiento Evita está a cargo de Moreno y el Frente Renovador de San Fernando. Mientras que Ezeiza, Malvinas Argentinas, Esteban Echeverría y Tigre se mantienen afuera de la contienda. Cada uno con su propia estrategia.
Distritos en pugna
El problema para algunos es que no en todos los casos es la misma terminal la que tiene el control del distrito y la que maneja el partido a nivel local.
En Hurlingham, por caso, el poder del PJ local recae en el exintendente Juanchi Zabaleta, enfrentado de manera directa con La Cámpora y con el actual jefe comunal, Damián Selci.
Además, en San Fernando y Tigre, dos distritos ligados históricamente al Frente Renovador tienen referentes pejotistas hoy alineados a la figura del intendente y equidistantes de la compulsa interna.
¿Pero qué pasa en los cuatro distritos donde no manda el peronismo? En San Miguel conduce Juanjo Castro, dirigente sindical ligado al Movimiento Derecho al Futuro. Lo mismo pasa en Vicente López, con Hernán Lanía a la cabeza.
Por el contrario, en San Isidro, manda Hugo Azerrat, del riñón de Teresa García, dirigente ligada a la expresidenta Cristina Fernández. Y en Tres de Febrero, el partido local está a cargo de Juan Debandi, quien forma parte de La Cámpora.
Fuente: https://diputadosbsas.com.ar