La paja en el ojo ajeno

Los infiernos de Flor Lampreabe

A la distancia, señala a los depredadores del Sur, pero en Hurlingham impulsa una peligrosa reforma urbanística.

"Hay negación, hay desconexión, hay crueldad y estupidez. Cada vez más artificiales y menos inteligentes. Nos gobierna el sinsentido", reflexiona -con buen tino- bajo el título "Hay quienes creen ganar provocando el infierno" en Facebook la funcionaria Florencia Lampreabe, en relación a los incendios que están devorando vastas zonas de la Patagonia.

La actual jefa de Gabinete de Damián Selci, quien no asumiría su banca en el Concejo guiada por el entusiasmo de desplazar a su compañero de La Cámpora y ser candidata a la Intendencia en 2027, agrega sobre los incendios en el sur del país: "Hay quienes creen ganar provocando el infierno. Hay intencionalidad, hay especulación".

Otra vez el pensamiento de la exdiputada es acertado con respecto a que el gobierno de Javier Milei da luz verde a los intereses económicos por sobre otros aspectos clave de la vida de la gente, en este caso en la Patagonia.

Sin embargo, la funcionaria parece hacer uso de la estrategia del tero, que pone los huevos en un lugar y grita por otro lado. En ese sentido, apela a la disociación para pronunciarse sobre algunos acontecimientos y callar sobre otros.

Por su puesto en el gabinete, Lampreabe debería funcionar como un dique de contención contra "la intencionalidad y la especulación", como denuncia en la Patagonia, sin embargo a nivel local otorga libertad de acción a "quienes creen ganar provocando el infierno".

Los desarrolladores, constructoras e inmobiliarias en Hurlingham tienen permiso para circular sin patente. Basta con recorrer las calles para advertir que los amigos del cemento tomaron el partido.

Lampreabe nunca expresó ni un mínimo reparo a todos los peligros a los que quedará sometido el Partido de Hurlingham si se apruba la reforma urbanística (COU 2025) impulsada por el oficialismo local. "Ustedes van a tener las manos manchadas de sangre", les dijo un vecino en la audiencia previa a la aprobación del COU por parte del Concejo Deliberante.

En esa audiencia, pese a la aparateada de La Cámpora, se pudo escuchar los planteos de vecinos, bomberos, expertos en seguridad urbana e integrantes de organizaciones intermedias, que advirtieron los peligros de construir megatorres y habilitar fábricas en zonas residenciales.

Los desesperados pedidos de vecinos para frener el COU a Lampreabe, a juzgar por su silencio, no le mueven un pelo. Es curioso ese silencio stampa de la funcionaria aun cuando frente a Máximo Kirchner, en un acto de campaña en Hurlingham, La Cámpora prometió no levantar torres. ¿Qué pasó después para que cambiaran de idea? ¿Les dieron luz verde? ¿Había sido tan solo una mentira más de campaña?

La ex diputada razona con sensatez sobre los incendios en la Patagonia, pero se maneja con total indiferencia cuando los vecinos reclaman que no lleven a Hurlingham al desastre. Al parecer, Lampreabe tiene una gran sensibilidad para detectar la paja en el ojo ajeno, ahora cuando se trata de vigas en el propio, no las ve (o no las quiere ver).

En Hurlingham también hay pirómanos, y quienes deberían frenarlos, les alcanzan bidones de nafta. Acaso para Flor Lampreabe, no todos los infiernos sean iguales.