Se viene otro simulacro de participación democrática

Polideportivo: la maniobra del Municipio para maquillar la concesión a Barracas

Sin pasar por el Concejo y sin informar a los vecinos, el convenio ya se firmó en febrero. Ahora llaman a audiencia pública. 

Como en el caso del COU 2025, el Municipio vuelve a apelar al ardid de una audiencia pública no vinculante para refrendar operaciones que ya tiene cerradas. En este caso, con la escandalosa concesión del Polideportivo Municipal al club Barracas Central.

En una maniobra secreta, en febrero de este año el Municipio de Hurlingham firmó un convenió con ese club de fútbol para el uso de las canchas e instalaciones de una parte del polideportivo, que antes eran utilizadas por River Plate.

La movida se hizo pública cuando los vecinos advirtieron que las instalaciones dedicadas a la práctica de fútbol habían sido ploteadas con colores y símbolos de Barracas Central.

l Municipio siempre manejó el tema en secreto; nunca hizo alguna declaración pública sobre el nuevo contrato, acordado -según denuncian concejales opositores- sin estudios previos técnicos de algún tipo.

Con el contrato ya firmado, la administración de La Cámpora de Hurlingham utiliza de nuevo un ardid para dar legitimidad (aunque no legalidad) a lo ya firmado. En la sesión del Concejo Deliberante de este miércoles 22 de abril logró que se llame a una audiencia pública (no vinculante) por la concesión a Barracas.

Tras ese paso, el oficialismo sabe que en el Concejo cuenta con mayoría para aprobar cualquier ordenanza.

De este modo, la iniciativa apunta a darle luz verde al convenio firmado el 13 de febrero de este año entre el Departamento Ejecutivo del Municipio y Barracas Central.

La audiencia pública fue aprobada por el Concejo, aunque aun no se sabe la fecha. En línea con la modalidad que viene mostrando la administración Selci, que muestra a los vecinos sólo lo que le interesa que se haga público, la fecha -por una cuestión legal de vencimiento del plazos- es muy posible que se publique una semana antes de la audiencia y que la información sea dada a conocer a los vecinos en las redes municipales apenas unos pocos días antes de ese evento.

Otra maniobra de hechos consumados y de espaldas a los vecinos, que reclaman participación y espacios democráticos más anchos. Una pretensión que está lejos de las aparateadas, cada vez más amenazantes, que blindan lo que ya se firmó y muestran un triste simulacro de democracia.