Algo huele a podrido

El Municipio admite que limpia la basura de las calles “dos veces por mes”

La queja por los residuos acumulados en la vía pública se repite en todos los barrios.

Entre los diversos reclamos que se le hacen a la gestión de Damián Selci, la suciedad que hay en las calles está en los primeros lugares del ranking de descontento de los vecinos. La queja está presente en todos los barrios, sin excepción. En Hurlingham, en Morris y en Villa Tesei.

En parte, la culpa es de algunos vecinos que sacan a la calle cosas que ya no usan y las dejan tiradas -por lo general- en las esquinas. Al cabo de unos pocos días, todos esos elementos desechados que se van juntando se convierten en un montículo de basura.

El encargado de remediar ese error de los vecinos es el Municipio. Sin embargo, la frecuencia de la limpieza -según informan ellos mismos- no contribuye a mantener a los barrios en buen estado.

En un posteo (2 de febrero) del Municipio de Hurlingham se detalla que “durante el verano pasamos por todos los barrios con una frecuencia de hasta dos veces por mes, para mantener cada espacio en las mejores condiciones”.

Con ese servicio de “hasta dos veces por mes” (es decir, dos veces es el máximo, con lo cual a algunos barrios la limpieza le puede tocar una vez por mes) no parece factible mantener “cada espacio en las mejores condiciones”. En verdad, el postulado municipal es un contrasentido.

Asimismo, la publicación de la Municipalidad de Hurlingham no sigue la misma línea informativa que pregona el intendente Selci en sus redes sociales, donde se muestra en distintos barrios controlando las tareas y afirma que “el Municipio limpia constantemente”.

“Continuamos trabajando en el mantenimiento de cada barrio con tareas de corte de pasto, recolección de ramas, barrido y limpieza integral”, dice en una publicación que alude a un “Operativo de limpieza en El Destino”. Algo similar escribió en sus redes en otro operativo en San Damián.

En ambos casos, apeló a la responsabilidad de los vecinos “para que colaboren en mantener limpios nuestros espacios comunes” y también habló de multas para los infractores.

En ese pedido, en apariencia, el intendente Selci tiene razón. Sin embargo, va a contramano de la realidad de los servicios de mantenimiento prestados por su propia gestión. Es que, si las tareas de limpieza se programan “hasta dos veces por mes”, no alcanza ni con multas ni con la buena conducta y la colaboración de los vecinos para mantener los barrios limpios, lindos y disfrutables.