Su pregunta molesta

¿Por qué el Municipio juega a las escondidas con los vecinos?

El COU 2025 habilita la construcción de hasta 4 pisos en todo el distrito.
Los que piden información son bloqueados, las notas nunca se contestan y acceder a expedientes es una tarea kafkiana.

El gobierno municipal nos tiene mal acostumbrados y, al final, los vecinos nos terminanos creyendo que el ejercicio de nuestros derechos es un lujo. Nos cuesta mucho repensarnos en condiciones de exigir a nuestros representantes.

El acceso a la información más elemental, como por ejemplo el código que regula todo aquello que se pueda hacer en nuestro distrito -desde construir hasta emprender-, resulta completamente inaccesible.

Conseguir una ordenanza para estar informados implica movilizarse, insistir, presentar notas, insistir, descifrar trámites, insistir, y transitar todo un periplo kafkiano que vulnera las leyes creadas para defendernos como ciudadanos.

LOS DERECHOS DEL CIUDADANO

Que la Constitución nos garantice derechos y que el Municipio no los reconozca nos resulta natural. Ante la idea de hacer un reclamo municipal, escuchamos todos los días “ya está", “'ya lo hicieron y no pasó nada”, "no te van a responder” y otras frases por el estilo. Tenemos que luchar contra esa mala costumbre de conformarnos con no ser escuchados, porque esa actitud atenta contra nuestros propios intereses.

La falta de transparencia se advierte allí por donde se mire. No hay acceso a la información que no sea la que quieran mostrar.

Como Vecinos Autoconvocados nos encontramos ante la doble tarea de enfrentar un entramado de opacidad en el gobierno municipal y de difundir y acompañar a vecinos acostumbrados a que los derechos se enuncian, pero rara vez se logran ejercer.

Visto desde el otro lado, debe ser molesto para los funcionarios que los vecinos empiecen a cuestionar y accionar para reclamar por sus derechos. Es que nuestros representantes también están mal acostumbrados. No les gusta que le hagan reclamos.

Debe ser tan molesto para ellos responder a los vecinos, que terminan bloqueando en las redes oficiales de comunicación de organismos tales como el Concejo Deliberante a quienes simplemente hacen preguntas. Tanto les molesta que evitan de distintos modos que los vecinos se organicen y quieran acceder a expedientes públicos que les interesan.

REPRESENTANTES Y REPRESENTADOS

Hay algo bastante llamativo en la relación entre representantes y representados. Pareciera que la responsabilidad y participación del vecino se termina el día de las elecciones. Aquellos que elegimos con el voto deben representarnos, pero eso no implica que los ciudadanos no podamos informarnos, opinar o exigir.

Ese derecho a la participación, que va más allá del voto, está reconocido por la constitución nacional, por la provincial y por tratados internacionales.

Es un derecho de todos. En Jujuy o en Tierra del Fuego. Y también, claro, en Hurlingham.

Para poder participar es indispensable que el acceso a la información pública y a la participación ciudadana sea garantizada y hasta fomentada por las autoridades. Sería una sana costumbre que esa instancia surgiera de modo natural, pero no es la realidad con la que nos encontramos en Hurlingham.

Cuando las puertas de la institucionalidad se cierran, o se simula que están abiertas, queda en los vecinos la tarea de construir entre todos una voz que sea escuchada por las autoridades y tenga más posibilidades de incidir en el futuro del lugar donde elegimos vivir.

 

* Fabiana Noacco es nacida y criada en Hurlingham e integra el colectivo Vecinos Autoconvocados.