A 50 años del golpe cívico-militar

No es lo mismo

Foto: María Horton.
La vida y la muerte. Los que buscan Justicia y los que callan atrocidades. Los que se abrazan en la Plaza y los no dicen Dónde Están.

50 años del comienzo de la noche eterna y desgarradora

30 de junio el día que secuestraron a Miguel

4:30 horas el horario

24 los años que él tenía entonces ¿y tiene?

7 los míos

4,5 meses de embarazo tenía Noemí

139 los días que le faltaron a Ariel para conocer a su papá

Infinito (no es un número) el dolor de Don Arturo y Doña Elvira a partir de entonces

Números, dicen mucho y no dicen nada.

Invierno, el más frío, el de ese año

Abrazo, el cálido antídoto

Plaza, llena de rondas de amor

Memoria, siempre Presente, pensando en Futuro

Hermano, la vida, mi causa

Miguel, 30 MIL más

Y acá se mezclan las palabras y los números

Y todo se resignifica

El autor de la nota, con sus hijos, Felipe y Martín, en una movilización en 2009.

Y aunque los números se parezcan mucho entre sí, aunque tomen distintas formas y dimensiones; y aunque las palabras fluyan o se tranquen, dicen mucho; incluso cuando a las palabras las forzamos para que digan cosas que no son su esencia; siempre dicen. No dejan de ser esencia. A veces, salen de boca de traidores y oportunistas y suenan vacías e interesadas, pero ellas y nosotrxs sabemos. Sabemos. Sabemos. A no comerse esa comida que todas las palabras, que todos son lo mismo. No, no son lo mismo. No todo es lo mismo.

Y no, no son lo mismo el día y la noche

Pero esa diferencia es amor. Son lo mismo un poco, sí

Pero

No son lo mismo. No es lo mismo …

una plaza llena de gente herida pero que se abraza en alegría

un gobierno como el de Néstor y Cristina que cura, acaricia y repara

... los negacionistas a repetición hoy hacen apología desde el Estado Nacional

… los compañeros que abrazan

... los putiadores escondidos en las redes sociales

los que siguen construyendo Memoria todos los días, allí a dónde están: en sus trabajos, en sus escuelas, en sus barrios, clubes, sindicatos, organizaciones civiles y gubernamentales; que los que piden memoria completa siguen sin decirnos DÓNDE ESTÁN

… quienes siguen buscando la Verdad del horror que vivió Nuestra Patria

... quienes se empeñan en embarrar la cancha constantemente, cambiándose de camiseta y acomodándose al calor de sus privilegios y beneficios

… lxs que trabajan incansablemente para que haya Justicia, exactamente eso, no venganza, Justicia; que los ocultadores y cómplices que siguen mintiendo, escondiendo e inventando causas judiciales como la de meter presa a quien siempre defendió a su pueblo

Y, no, no todo es lo mismo. No todos somos lo mismo.

Todavía quedan muchos que saben dónde están, qué les hicieron, dónde los torturaron, dónde los enterraron, dónde los tiraron al mar, dónde están, dónde están, dónde están. Y esos mismos, o sus secuaces, sus colaboradores o colaboracionistas saben también dónde están los cientos de pibxs, hoy hombres y mujeres qué aún no conocen su verdadera identidad.

Sí, acá en Hurlingham mismo, seguramente hay muchos de estos que se niegan a contar lo que saben. Alguno será por temor, la mayoría, por cómplices o delincuentes.

Y claramente, no es lo mismo nuestro municipio que homenajea a lxs desaparecidxs de Hurlingham, que señala sus huellas indelebles y el dolor pasado y presente de sus familias y amigxs o el gobierno de nuestra provincia de Buenos Aires con sus políticas de Memoria, Verdad y Justicia; no es lo mismo, no son lo mismo insisto, que los que, caminando estas mismas calles silencian secretos, mancillan verdades e incluso profesan el odio y la violencia, alentando a sus seguidores con burlas y amenazas para quienes piensan distinto.

Quizás son lados de la Vida. De la Muerte. Seguro. No quizás. Seguro lo son.

Nosotrxs, del lado de la Vida, del amor, del respeto, de la solidaridad, de los sueños, de la alegría, de la justicia. Ellos del lado de la Muerte, del silencio, del hambre, del individualismo, de la mentira, del secreto, del horror.

Miguel Horton, hermano del autor de la nota, detenido desaparecido en 1977, a los 24 años.

Entonces: Doña Elvira y Don Arturo, Noemí, Odila, Sarita y Jaime, Paquita, Miguel, Alicia, El Negrito, Cacho, las y los 30MIL, toda mi familia, mis amigxs, mis estudiantes, mis compañerxs, y todxs quienes hoy siguen caminando, caminando, y caminando, esos sí, son lo mismo, somos lo mismo.

Somos los que llenamos La Plaza, las calles, para seguir preguntando ¿DÓNDE ESTÁN? Estos son de mi Equipo. Bah, yo soy del equipo de ellxs.

Y un día no estaré más. Me iré tranquilo, no sé si despacio. Con la certeza de haber dejado semillas. Semillas del alma. Y seguirán andando mis pasos, los harán suyos y los llevarán más lejos.

* Adrian Horton, docente, militante de Derechos Humanos, vecinos de Hurlingham. Hermano de Miguel Ángel Horton, Secuestrado y Desaparecido el 30/06/1977, a los 24 años.